La inspección convencional de estructuras en altura implica costes elevados, retrasos logísticos y riesgos laborales directos. El montaje de andamios o la contratación de operarios de trabajos verticales para una revisión preliminar exige días de preparación y un presupuesto considerable.
El uso de drones permite realizar una auditoría visual detallada de cualquier estructura elevada en tan solo 30 a 60 minutos desde el suelo, entregando a ingenieros, jefes de obra y propietarios material fotográfico y de video en alta resolución.